Propósitos irresistibles para el nuevo año

Los días pasan y arrastran los años. Y con el nuevo año, casi nos sentimos obligados a reflexionar sobre el año anterior: lo que hicimos bien o mal, lo que no hemos podido hacer a pesar de haberlo intentado, todo aquello a lo que ni siguiera hemos llegado … y nos damos cuenta que lo de planificar, vamos, que no es nuestro fuerte. ¿ Qué vas a hacer con tus planes para el nuevo año ?


No es fácil reconocerlo, pero los planes pocas veces salen como nos gustaría. Así pues, podemos optar principalmente por 3 formas de ver la realidad, como en la conocida Fábula de los Tres Hermanos del cantautor Silvio Rodríguez:

1) Planificar todo el año al milímetro

Qué os voy a contar, aquí nos vamos a pasar el día rehaciendo en un proceso de gestión de cambios, porque casi nada sucede como lo habíamos planeado. Un adolescente puede tener su vida idealizada, y al llegar a la mayoría de edad se puede sentir como un rey que forja su camino. Pero con los años, la vida cambia: los proyectos ya no tienen la misma prioridad, lo que nos gustaba ahora ya no nos gusta, nuestras relaciones introducen cambios en nuestros planes, el trabajo nos doblega y nos postra en una silla hasta altas horas de la noche … y así un largo e inacabable etcétera

 

ojo que no mira más allá, no ayuda al pie …

 

2) Solamente pensar en el futuro, porque cada día sale el sol

Es una buena forma de vivir, mirando para adelante y sin importar lo demás. Pero no es la más adecuada para mantener un trabajo, un hogar o una familia. Casi es como funcionar por prueba y error: hoy pruebo esto; si no me va bien, mañana ya probaré otra cosa.

 

ojo que no mira más, acá tampoco fue …

 

3) Nuestros proyectos y nuestra vida viven en un continuo

No importa que pasen los años, no hace falta la reflexión del año nuevo, porque tenemos una visión a corto, a medio y a largo plazo de nuestra vida. Esto nos permite tener una cierta seguridad a la hora de afrontar nuestra vida: tenemos metas a cumplir en los próximos meses, nos queremos jubilar y mañana tenemos que ir al trabajo y cumplir. Este planteamiento cuadra totalmente con la concepción de GTD y con su modelo de los niveles de altura. Es el que yo recomiendo y el que mejor resultados nos puede dar. Pero

 

ojo puesto en todo, ya ni sabe lo que ve

 


Así pues, los propósitos para el nuevo año pueden ser irresistibles y, aunque no hay una fórmula mágica para cumplirlos, lo mejor es tener un equilibrio entre el corto y el largo plazo. Esto nos hará sentirnos motivados y no hacer que nos decepcionemos a la mínima al no haber podido cumplir nuestros objetivos.

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